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Aliada o aliado
Persona que se asocia con otra para ayudar; persona o grupo que ofrece asistencia y apoyo.

Testigo
Persona que presencia o adquiere directo y verdadero conocimiento de un asunto.

Intervenir
Participar o interferir en un suceso, acto, actividad o proceso (por ejemplo, para prevenir un daño).

Espectadores
Personas que presencian un espectáculo, ceremonia o evento sin intervenir.

Si estás leyendo esto, es probable que hayas presenciado comportamientos agresivos o violentos en internet sin saber qué hacer al respecto. Según los resultados de una encuesta global hecha por la UNESCO,  73 por ciento de las mujeres periodistas han experimentado violencia en línea en el curso de su trabajo. En el caso de México, según estadísticas oficiales mencionadas por la colectiva Luchadoras en su informe La violencia en línea contra las mujeres en México, cerca de 9 millones de mujeres han sido víctimas de ciberacoso. Las más vulnerables son las mujeres de entre 20 y 29 años, seguidas por el grupo de 12 a 19 años.

A quien atestigua un ataque en internet puede resultarle intimidante intervenir. ¿Qué pasa cuando no sabes por dónde empezar o nadie más está actuando para detener la agresión? ¿Qué pasa si, sin quererlo, agravas el problema o tú también te vuelves blanco de acoso? ¿Qué pasa si el ataque del que fuiste testigo te provoca algún trauma o te hace difícil permanecer en el espacio digital donde ocurrió el incidente?

Estas son preguntas necesarias que debes hacerte al considerar si es pertinente expresar tu apoyo, y de qué manera, a una persona que está siendo agredida en línea. La intervención de espectadores es una de las herramientas más poderosas que existen para enfrentar el odio y el acoso en internet, y para combatir la cultura de impunidad que prolifera actualmente en las comunidades virtuales.

1. Dale prioridad a tu seguridad

Tienes todo el derecho de proceder con precaución antes de intervenir en una situación de violencia en línea. Prepárate con anticipación, para que puedas ser una persona aliada eficiente. Invierte tiempo en robustecer tu propia seguridad en línea y protégete de ataques de doxeo, hackeos y suplantación de tu identidad. Si te preocupa ponerte en riesgo al intervenir ante el acoso que alguien más enfrenta, consulta las siguientes recomendaciones para evaluar amenazas y confía en tus instintos. Recuerda: hay muchas maneras de establecer una gran alianza sin intervenir directamente (ver abajo).

2. Identifica el tipo de violencia

Entender exactamente qué es lo que estás presenciando te llevará a pensar cómo responder. ¿La persona que se burla del físico de otra en Facebook debería ser señalada públicamente? ¿Las secciones de comentarios de tu blog favorito están siendo saturadas por un trol y estás tratando de volver a tomar control de la conversación? ¿Alguien ha sido víctima de doxeo y necesitas ayudarle a evaluar la amenaza o encontrar un lugar seguro donde quedarse? ¿Alguien en Twitter está amenazando con ejercer violencia sobre otra persona de una manera tan específica que sientes la urgencia de alertar a la policía? Identifica el tipo de violencia que está ocurriendo, y revisa en el glosario el tipo de agresión en línea para familiarizarte con las diferentes tácticas usadas por atacantes.

3. Ponte en contacto con la persona atacada

Si crees conveniente intervenir en un caso de violencia en línea de manera abierta o directa, primero piensa en la relación que tienes con la persona agredida y dale prioridad a sus necesidades y preocupaciones. Acércate a ella y pregúntale explícitamente qué tipo de apoyo necesita. Es fundamental que, antes de tomar cualquier acción por cuenta propia, consultes con ella si desea o no hacer público lo que sucede, o si quiere o no contactar a las autoridades.

Si la persona que está siendo atacada está dispuesta a ponerse en contacto contigo, comienza por escucharla y después pregúntale qué tipo de ayuda cree que le sería más útil. Quizá se sienta abrumada y no tenga idea. En ese caso, menciona todas las formas en las que podrías acompañarla, o simplemente ofrece escucharla. Algunas personas podrían no querer ayuda sino sólo esperar que la situación se calme poco a poco, en cuyo caso hay que respetar su decisión. Evita decirles cómo deberían sentirse o reaccionar.

Si no puedes establecer contacto con la persona que está siendo agredida, existen otros modos de ayudar, como amplificar su voz o reportar los ataques en los sistemas de denuncia de cada plataforma (ver más información abajo).

4. Encuentra la mejor forma de ayudar

La organización sin fines de lucro Hollaback!, que se define como un movimiento para acabar con el acoso, desarrolló un marco de referencia muy útil para la intervención de quienes son espectadores de ciberataques, al que han denominado Las 5 Ds: distraer, delegar, documentar, dar asistencia y dirigirse a quien está acosando. Lo que es maravilloso de esta propuesta es que sólo una de las recomendaciones implica un involucramiento directo. Es decir, puedes ofrecer apoyo y acompañamiento de distintas maneras, si te incomoda la posibilidad de intervenir abierta o públicamente.

Distraer

Si decides distraer, puedes “descarrilar el incidente interrumpiéndolo” (Hollaback!). Muchas veces, las personas acosadoras buscan silenciar a sus víctimas. Para hacerles retroceder prueba lo siguiente:

  • Amplifica el contenido original publicado por la persona atacada (dando me gusta, retuiteando, dándole un voto, etcétera).
  • Desvía la atención lejos del acoso y la víctima respondiendo, por ejemplo, con fotos de perritos, o saturando un hashtag con gifs cómicos.
  • Reporta el contenido violento y la cuenta del acosador dentro de la plataforma donde sucedió. Si bien es cierto que no todas las plataformas actúan de inmediato, vale la pena intentarlo. Sigue estas instrucciones para reportar el acoso en línea.

Delegar

Solicita la “asistencia, ayuda o recursos por parte de terceras personas” (Hollaback!). La unión hace la fuerza, y es poco probable que una persona acosadora en internet prefiera ir contra todo un grupo. Si la persona atacada publicó explícitamente que necesita ayuda, difunde su mensaje en tus propias redes. Puedes movilizar públicamente a una comunidad de apoyo en línea mediante estados en Facebook o tuits en Twitter; o de forma privada por medio de mensajes por correo, a comunidades cerradas en línea o en grupos en servicios de mensajería (WhatsApp y Telegram, por ejemplo). Informa a los integrantes de tu comunidad de apoyo dónde está ocurriendo el acoso e invítales a dar una respuesta ágil y efectiva:

  • Replicando y amplificando el contenido de la persona atacada.
  • Llamando la atención lejos del acosador por medio de contenido chistoso y sin relación.
  • Reportando el acoso dentro de la plataforma digital donde ocurrió, y mencionando las cuentas oficiales de empresas relacionadas con el tema o la persona agresora para llamar aún más la atención.

Documentar

Un apoyo valioso para quien está recibiendo ataques en línea es el monitoreo de sus menciones –revisar si han sido amenazadas, si ha sufrido suplantación de identidad, si sus datos están circulando en internet como parte de un doxeo, por ejemplo– y la documentación del ataque tomando capturas de pantalla y guardando los hipervínculos. Encuentra más información en la sección Documentando el acoso en internet.

Ten en cuenta que mirar imágenes de violencia en línea puede revivir el trauma en quien enfrenta el acoso. Cuando compartas la información que recolectaste, asegúrate de prevenirle. Puedes decir algo como: “Oye, documentar el acoso es muy importante, pero tal vez te resulte perturbador. He tomado unas capturas de pantalla y copiado los enlaces en una carpeta, que puedes conservar en un lugar seguro en caso de que las necesites después”.

Dar asistencia

El acoso en línea tiende a aislar a las personas –es lo que buscan las o los perpetradores de un ataque–, así que ponerte en contacto con la víctima puede tener mucho impacto. Intenta:

  • Ofrecer un oído atento y dar apoyo emocional. Siempre escucha a la persona sin juzgarla, con paciencia y empatía. Concédele sus peticiones.
  • Reitérale tanto como sea posible que lo que está padeciendo no está bien y no es su culpa. Recuérdale que no está sola.
  • Compártele herramientas y recursos como este manual.
  • Proponle apoyo específico (por ejemplo: “¿Te parece si te ayudo a reportar, documentar o robustecer tu seguridad?”).

Si tienes una relación cercana con la persona atacada y sabes que teme por su seguridad o la de sus seres queridos, considera conseguirle un lugar dónde hospedarse temporalmente, como tu casa o la de una amistad en común.

Dirigir la atención a quien acosa

La intervención directa consiste en responder al acoso poniendo nombre a lo que está sucediendo o confrontando a los acosadores. Es lo que muchas personas pensamos cuando nos imaginamos a un o una espectadora interviniendo, y la mayoría de las veces es una forma muy impactante de mostrar solidaridad. Pero conlleva riesgos, tanto para quien interviene como para la víctima del ataque.

La persona acosadora podría dirigir su atención hacia ti, o intensificar los ataques hacia su blanco. Por eso siempre debes darle prioridad a tu propia seguridad, y consultar primero a quien está enfrentando el acoso. Si te sientes preparada para intervenir directamente, aquí hay una lista de acciones que puedes realizar:

  • Llama la atención y haz ruido con comentarios o hashtags constructivos de apoyo en respuesta al contenido de la persona atacada.
  • Publica una declaración de solidaridad que respalde a la persona atacada y condene el acoso en la plataforma donde se dieron los ataques. Nombra el tipo de acoso, explica por qué está mal, y ofrece convocar a otras personas para sumar su rechazo. Si eres parte de una colectiva u organización afiliada con la persona atacada o que regularmente condena violencia hacia un grupo, publica una declaración oficial que explique claramente por qué rechazas y denuncias este tipo de acoso en internet. Aquí hay un par de ejemplos de cartas de solidaridad que te servirán de guía en caso de que decidas visibilizar ataques en línea: comunicado 1, comunicado 2 [en inglés].
  • Si se trata de una suplantación de identidad, da a conocer la falsedad de los perfiles o mensajes, y pide que más personas lo reporten en los canales de denuncia de la plataforma.
  • Usa tu privilegio o poder para verificar la veracidad de una declaración falsa.
  • Si es posible, usa el humor.

Recomendaciones esenciales para contrarrestar los mensajes de personas acosadoras:

  • Puedes condenar el odio y el acoso sin tener que interactuar con los acosadores.  Critica el comportamiento, no a la persona, y pon el ejemplo a los demás de que ese tipo de conducta no debe ni puede ser tolerado.
  • Evita incurrir, a tu vez, en comportamientos abusivos o violentos. No sólo porque la idea de intervenir en un caso de acoso es precisamente romper el ciclo de hostilidad y violencia, sino porque la persona acosadora podría tratar de provocarte como parte de una estrategia para hacerte daño.
  • Convoca a otras personas para que intervengan contigo y organicen redes de apoyo. La unión hace la fuerza.

Te sugerimos también revisar nuestra Guía para confrontar a la persona acosadora.

5. ¡Cuídate!

Atestiguar conductas violentas en internet, amenazas de violencia física, discurso de odio o imágenes ofensivas puede afectar hasta a las personas aliadas más fuertes. No sientas vergüenza si experimentas fatiga o te parece que te sobrepasa la situación. Necesitas cuidar de ti si quieres ser buena persona aliada de víctimas de ciberataques. Visita la sección de Bienestar y Comunidad de este manual para encontrar más información sobre cómo cuidarte ante un episodio de acoso en internet.

6. Apoyar no (siempre) es salvar

Según una investigación de Nick Brody, profesor de Estudios de Comunicación en la Universidad de Puget Sound, existen tres variables [en inglés] que juegan un papel significativo para que las y los espectadores se decidan a actuar en un caso de ciberacoso: cuántas personas presencian la agresión, el anonimato y la cercanía con la víctima. Entre más espectadores y mayor anonimato haya, existirá menor posibilidad de una intervención; mientras que una mayor cercanía entre espectadores y víctima propiciará una mayor posibilidad de que alguien intervenga. Identificar este fenómeno puede ayudar a las personas espectadoras a tener una mejor comprensión sobre sí mismas, y permitirles reconocer su propia respuesta ante el acoso, tanto de manera consciente como inconsciente.

Antes de intervenir piensa que las personas agredidas podrían haber presenciado injusticias que tú no has vivido. Haz una evaluación personal de tu relación con las injusticias: es parte fundamental de ser una persona que apoya, pero no necesariamente una “salvadora”. Revisa la guía Aprender a ser un aliado de  personas y grupos de orígenes diversos de la Universidad de Kansas para más recomendaciones.

Recuerda: el mundo en línea es el mundo real. No minimices las experiencias que viven las personas en el ciberespacio sugiriendo que eso que les sucede ahí no importa tanto como lo que les pasa cuando están desconectadas. Lo que ocurre dentro de internet tiene consecuencias concretas en nuestras carreras, relaciones personales, salud mental, productividad y también puede relacionarse con nuestras vidas afuera de internet, o viceversa. De acuerdo con Nick Brody, “internet puede exacerbar los efectos de la violencia y el acoso debido al tamaño de las audiencias conectadas. Un incidente aislado en el mundo virtual puede ser visto por millones de personas y, por tanto, puede tener un impacto muy negativo en la salud mental de la víctima, así como en su vida profesional”.