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Cuando escritores, periodistas y trabajadores de medios de comunicación reciben ataques por su trabajo, sus empleadores –incluidas las redacciones de los medios y las empresas editoriales– deben tomar con seriedad los incidentes. Es importante entender que el acoso no es un asunto personal de las y los periodistas, sino un problema relacionado con su profesión.

A continuación, compartimos buenas prácticas para que instituciones y personas empleadoras protejan y apoyen a trabajadores y colaboradores que enfrentan acoso en línea. Aunque no tengas asignaciones administrativas o de gestión de personal, si eres una de las personas que fungen como editores o en una jefatura de información tú puedes ayudar mucho a periodistas, redactores y gestores de redes sociales siguiendo estas recomendaciones:

1. Evalúa el riesgo

De manera proactiva, ponte en contacto con las personas trabajadoras y colaboradoras para discutir el acoso en línea y escuchar sus necesidades. Pregúntales: ¿qué tan frecuentemente enfrentan acoso en internet y en qué plataformas?, ¿qué tipo de acoso han enfrentado?, ¿qué repercusiones emocionales, psicológicas y profesionales ha tenido el acoso en su vida?, ¿cómo podría ayudarles la organización, empresa o institución? Esta breve encuesta podría ser informal y anónima. El Instituto Internacional de la Prensa (IPI) ofrece una guía detallada sobre cómo realizar una evaluación de riesgos en redacciones de medios.

  • Crea espacios seguros de denuncia. Asegúrate de que todas las personas puedan compartir o denunciar experiencias de acoso en línea durante las juntas generales o de equipo. El IPI recomienda que, en el caso de las redacciones de medios, quienes ocupen la jefatura de información o de redacción atiendan el tema del acoso en línea durante reuniones editoriales o de planeación. 
  • Facilita reuniones privadas. Si te enteras o eres testigo de que una persona de tu equipo está enfrentando acoso, habla con ella, agenda un encuentro cerrado y sugiérele que invite a un colega o a un integrante del área de recursos humanos.
  • Evalúa los riesgos a la seguridad física de las personas que estén enfrentando acoso (los de ellas, sus familiares y sus colegas cercanos). Podría ser necesario consultar con el área de seguridad de la organización, con compañías especializadas en seguridad o con la policía. Tal vez se requiera, incluso, reubicar a la persona afectada en otra vivienda o localidad; es indispensable que ésta participe en cada decisión que se tome respecto a su seguridad.

Pen America desarrolló una encuesta para evaluar el impacto del acoso [en inglés] que se puede usar o adaptar según los requerimientos de cada medio u organización.

2. Crea un equipo de respuesta

Reúne a un equipo de personas con antecedentes, contextos, habilidades y experiencias distintas para distribuir tanto la carga como la responsabilidad de atender y responder al acoso en línea. El equipo puede mantener reuniones presenciales o como grupo en alguna app de mensajería.

No es sencillo proporcionar respuestas adecuadas a las personas que enfrentan el abuso; poner en práctica medidas rigurosas de protección requiere una multiplicidad de habilidades y áreas de expertise; estas tareas también pueden exigir mucho tiempo y ser muy demandantes en términos emocionales.

Idealmente, el equipo de respuesta debería incluir a representantes de distintas áreas: personas en puestos de dirección, seguridad, informática, redes sociales y gestoras de audiencias, así como del área editorial. El IPI ofrece una guía más detallada para redacciones de medios.

3. Reconoce el daño

Quienes ocupan posiciones de liderazgo deben comunicar con claridad que están tomando con seriedad el asunto del acoso y que esperan que todas las personas dentro de la organización hagan lo mismo. Esto es crucial para crear un ambiente en el que las personas trabajadoras y colaboradoras se sientan suficientemente seguras y respaldadas como para denunciar el acoso al que están siendo sometidas en internet.

Este compromiso puede ser transmitido durante las juntas generales y a través de correos electrónicos dirigidos a todo el personal. Su cumplimiento debe ser reforzado mediante la reacción correcta del área de recursos humanos y de los coordinadores de equipos cuando deban tratar los casos de manera individual.

4. Actualiza protocolos y políticas de respuesta

Contar con protocolos y políticas claras sobre cómo responder al acoso, cómo robustecer la seguridad digital y cómo usar de forma profesional las redes sociales, contribuye a que las personas trabajadoras y colaboradoras se sientan más seguras y empoderadas.

Organizaciones y empleadores deben incorporar la comunicación de estas políticas en los procesos de inducción y en los manuales de bienvenida, publicarlas en sus sitios internos y servicios de mensajería y gestión de proyectos, e incentivar a quienes coordinen equipos, al personal de recursos humanos, de informática y de redes sociales a que las pongan en práctica y las fortalezcan. Estas son algunos de los lineamientos que deberían ser desarrollados y aplicados:

  • Políticas de uso y gestión de redes sociales que incluyan un código de conducta para su uso profesional adecuado y establezcan claramente si existe el requerimiento de expresar de modo explícito cuando se esté compartiendo una opinión personal o una postura política; si se va a retuitear o compartir contenido de terceros, y cómo responder al odio y al acoso, incluyendo las expectativas del medio. Aquí unos ejemplos: The New York Times, agencia EFE y agencia AFP. Esta publicación de la Asociación de Editores de Periódicos de Estados Unidos, aunque fue publicada en 2011, reúne las políticas de uso de redes sociales aún vigentes de The Washington Post, National Public Radio, Los Angeles Times y otras organizaciones periodísticas locales.
  • Protocolos y políticas contra el acoso en línea que describan los pasos concretos de protección y respuesta, cómo denunciar dentro de la organización, qué tipo de apoyo buscar y cuál es su posición respecto a un contradiscurso de respuesta. Aquí un ejemplo de PEN America [en inglés].
  • Protocolos y/o políticas de seguridad digital, que incluyan recomendaciones sobre cómo mantener protegidas cuentas de correo electrónico y redes sociales, las mejores prácticas de manejo de contraseñas y verificación de dos pasos, cómo prevenir el doxeo, la eliminación de nuestros datos de cuentas en desuso y la eliminación de datos personales, así cómo comunicarse de manera segura con las fuentes.
  • Sistemas de moderación de comentarios y guías comunitarias que propicien una discusión cordial y constructiva en las plataformas que permiten comentarios de las audiencias (blogs, foros de opinión). Por ejemplo, se puede limitar la participación de personas que no estén registradas o suscritas. Es importante dar prioridad a la transparencia y a una comunicación clara con las audiencias para asegurarse de que entienden cómo y por qué se aplican las guías comunitarias. Aquí las normas  de los foros de la BBC en español como referencia.
  • Políticas para trabajadores independientes o que colaboran con contrato para un proyecto específico, que incluyan una metodología para evaluar la severidad de un episodio de acoso, si éste amerita o no la intervención del medio y el periodo posterior al término de sus contratos en que estas políticas estarán vigentes.

5. Desarrolla un mecanismo de denuncia

Establece un mecanismo interno de denuncia para que las y los empleados puedan reportar, de manera privada y segura, el acoso en internet. Puede ser algo tan sencillo como una cuenta de correo creada específicamente para ello o un canal en una aplicación de mensajería como Slack; algo un poco más sofisticado sería un formulario interactivo de Google que automáticamente actualiza la base de datos de los incidentes. El equipo de respuesta que mencionamos anteriormente estaría encargado de esclarecer qué tipo de acoso se puede denunciar, revisar con regularidad si el mecanismo de denuncia está funcionando y asegurarse de que los recursos y apoyo necesarios están disponibles con celeridad.

Crea también un espacio seguro para las personas que dudan a la hora de hablar con sus superiores sobre el acoso. El IPI ofrece una guía más detallada para redacciones de medios.

6. Ofrece entrenamiento

Aunque la mayoría de las personas empleadas y colaboradoras dependen de herramientas digitales para trabajar, pocas reciben el entrenamiento adecuado para usarlas de manera profesional y segura. Empodera a trabajadores y colaboradores externos con el conocimiento de que existen medidas específicas para protegerse y responder cuando enfrenten un ataque. El entrenamiento debe incluir temas como seguridad digital, autodefensa contra el acoso en línea e intervención de personas espectadoras. Para mayor información sobre los programas de entrenamiento de PEN America para personas editoras, escritoras y reporteras, así como para redacciones de medios, consulta aquí.

7. Ofrece servicios y recursos específicos

Existen herramientas, servicios y recursos que pueden ayudar a las personas empleadas y colaboradoras a prepararse y mitigar el daño de un episodio de acoso en línea, pero muchas son de pago. Considera cubrir o al menos subsidiar algunas de las siguientes herramientas:

  • Gestores de contraseñas: 1Password, LastPass o DashLane, por ejemplo, protegen las cuentas de correo electrónico individuales de la organización de hackeos y suplantación de identidad.
  • Soporte técnico: personas expertas dentro de la organización o fuera de ella que auxilien a colaboradores externos para que fortalezcan su seguridad en internet.
  • Salud mental: las asesorías psicológicas ayudan a lidiar con los daños que el acoso puede producir a la salud física y mental.
  • Asegúrate de que las personas colaboradoras y empleadas tengan acceso a apoyo psicológico a través de su seguro médico o al menos mediante servicios y plataformas como Cuéntame.
  • Impulsa y facilita que los integrantes de tu equipo practiquen actividades que reduzcan la ansiedad, como la meditación o aplicaciones de autocuidado tipo Headspace o Yana (aunque ofrecen versiones de prueba gratuitas, algunas podrían solicitar el pago de una suscripción para acceder a todos sus beneficios).
  • Acompañamiento legal: hacer uso de las leyes para mitigar el acoso en internet puede ser una batalla larga y complicada, pero hay formas específicas de acoso, como la difusión no consensuada de imágenes sexuales y amenazas de violencia física, que sí pueden ser perseguidas dentro del sistema judicial. Una persona litigante puede ayudar a determinar cuáles son las opciones legales pertinentes.
  • Orientación gratuita: además de PEN America, existen recursos de IPI, CPJ y la  Línea de Ayuda de Seguridad Digital de Access Now.

8. Delega y canaliza

Quienes trabajan y colaboran en el medio o la organización agradecerían no tener que lidiar directamente con el acoso en línea si el equipo de redes sociales u otra persona de confianza proporcionan apoyo temporal, ya sea monitoreando, documentando, reportando, bloqueando o silenciando mensajes y cuentas. Algunas redes sociales permiten tener cierto grado de acceso compartido o de administración colectiva de las cuentas.

  • Twitter: al usar “equipos” (teams) en Tweetdeck, puedes compartir el acceso a una cuenta entre varios usuarios sin tener que usar la misma contraseña; deberás especificar el nivel de privilegios de cada persona autorizada, ya sea propietaria, administradora o contribuyente.
  • Facebook: en páginas de Facebook (no en perfiles personales), puedes otorgar a otros usuarios acceso como administradores o editores.
  • Instagram: cuando se usa una cuenta de negocio existen distintas formas de dar acceso a más de una persona.
  • YouTube: una persona usuaria o creadora de contenido puede añadir o quitar administradores y gestionar permisos; accesos y autorizaciones pueden ser modificados posteriormente.

La mayoría de las plataformas digitales cuentan con mecanismos para reportar el acoso en línea, pero a veces estos mecanismos fallan. Si alguien de tu medio ha reportado contenido violento u ofensivo que viola los términos y condiciones de uso de la plataforma pero no ha logrado que sea eliminado, contactar directamente a una persona dentro de la empresa de tecnología para que revise el asunto podría hacer toda la diferencia.

9. Promueve la creación de redes de apoyo entre colegas

El acoso en línea busca aislar a las personas, por lo que es importante ofrecer a colaboradores y trabajadores un espacio seguro en el que se desahoguen, compartan experiencias e intercambien estrategias de reacción. Promueve la formación de un grupo de apoyo entre las personas integrantes de tu equipo (en una app de mensajería, quizá), o promueve un programa de mentoría mediante el cual el personal más experimentado proporcione acompañamiento al de más reciente ingreso. Verifica que las personas involucradas en el apoyo a sus colegas dispongan del tiempo requerido, y que quienes ocupan puestos de liderazgo se comprometan a que funcione este esfuerzo colectivo. Por ejemplo, la UNESCO lanzó en 2020 el Grupo de Apoyo para Periodistas.

10. Difunde una declaración de apoyo

Si integrantes de tu equipo están siendo víctimas de acoso en represalia por su trabajo, es probable que quienes les atacan estén intentando expulsarlos de sus espacios profesionales, intimidarlas para que se autocensuren, o inclusive dañar a la persona o institución empleadora. La dinámica de poder entre una persona atacada y un acosador o grupo coordinado de acosadores es extremadamente desigual. Hazle saber a todas las personas de tu equipo que las respaldas y pregúntales si creen conveniente que el medio o la organización exprese una postura pública e institucional ante el acoso y el odio en línea. Aquí hay un par de ejemplos donde se muestra públicamente el respaldo a personas acosadas en internet: Universidad Santiago de Chile y Fundación LED.

Recomendamos que cualquiera que trabaje en los campos de la literatura o el periodismo comparta este contenido con personas que ocupen puestos de liderazgo en su medio u organización, con el departamento de recursos humanos, así como con grupos de profesionales y colegas. Estos lineamientos no representan instrucciones acabadas sino un punto de partida para que otras organizaciones establezcan sus propios protocolos, políticas y procesos para lidiar con el acoso en internet. 

PEN America ha desarrollado estos lineamientos tras una larga experiencia de liderar el entrenamiento de miles de personas que han enfrentado acoso en línea y después de haber trabajado con más de una docena de medios con el fin de mejorar las políticas y protocolos para proteger y apoyar a sus equipos. Las personas que integramos PEN estamos agradecidas por los recursos descritos en el Protocolo dirigido a redacciones para proteger a periodistas objeto de acoso en la red del Instituto  Internacional de la Prensa (IPI), así como las ideas y propuestas de The New York Times [en inglés], The Guardian [en inglés], Politico, Vox y muchas otras organizaciones que trabajan para proteger y apoyar a quienes enfrentan acoso. 

Si deseas profundizar en la cultura de seguridad entre escritores, periodistas y colaboradores externos de medios de comunicación, consulta este documento: Leading Resilience. A Guide for Editors and News Managers. Working with Freelancers Exposed to Trauma [en inglés]